1
CONCHA RACHADELL Y LAS PRIMERAS
EVOCACIONES MUSICALES MERCEDENSES.
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
“Sin música, la vida sería un
error". (Nietzsche)
[Concha Rachadell]
1
Los recuerdos más lejanos sobre las celebraciones
decembrinas mercedenses con música y bailes los encontramos en
los escritos de Concha Rachadell (Sencillos apuntes, 1928), la primera maestra
del pueblo.
2
Rachadell describe algunas fiestas de gala al aire
libre (en “casas hospitalarias”) por motivos navideños en “noches de perfumes y
de música y de luna”, con bellas damas, luciendo rosas en sus
hombros; y caballeros gallardos y galantes que se paseaban en un patio
florecido de jazmines.
Los presentes eran “jóvenes, enamorados, platónicos de
ilusiones y de esperanzas”, entregados al placer y que brindaban con “vinos
añejos en finos cristales”. En estas veladas reinaba el orden, la cordialidad y
la alegría; y se recitaban poesías, entre canciones y bailes. La
maestra le dedica unos versos a una Noche Buena:
Las campanas
anuncian ¡ha nacido el Mesías /
y en esta noche
plácida y serena/
sólo mi pobre
alma no siente alegrías/
porque tú estás tan lejos en esta Noche Buena!
3
Concha habla de una reunión un 31 de diciembre,
iluminada “por una hermosa luna llena… que enviaba su luz, como una bendición
del cielo sobre los tristes moradores de la tierra”; y continúa: “El ambiente
era suave y embalsamado y el cielo esmaltado de bellísimas estrellas estaba
teñido de un azul purísimo”. El año nuevo lo recibieron apurando “en finas
copas, los más finos licores”. Al siguiente día la reunión festiva continuaba
bajo un amanecer “claro y bello, magnífico, esplendido”; y los mercedenses pensaban
“al aparecer un año nuevo: ¿qué nos traerá? ¿la felicidad o la desgracia, la
realización del bello ideal o la muerte de todas las esperanzas?
Todas estas celebraciones se acompañaban con música.
No hay comentarios:
Publicar un comentario